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Vive con intencionalidad (I)

Hoy primer día del año leí y me dio mucha gracia un twitter de alguien que de manera sarcástica se burla de sus propias metas no logradas de cada Año Nuevo para bajar de peso:

2014: Bajar 5 Kg.

2015: Bajar 8 Kg.

2016: Bajar 10 Kg.

2018: Bajar 15 Kg.

2019: Voy a luchar contra los patrones de belleza impuestos por esta sociedad materialista, hedonista y narcisista…

Me identifiqué , me identifiqué … :)

Para esta meta de bajar de peso no bastan las buenas intenciones, es necesario un fuerte compromiso con un plan de acción, determinación  y perseverancia hasta conseguirlo. En otras palabras, tener intencionalidad.

Vivir intencionalmente es la clave para una vida relevante, y es el puente entre el éxito y la trascendencia.

La intencionalidad es un aspecto clave para lograr las metas y objetivos en la vida. Es la determinación de una persona para lograr algo. No hay que confundirla con las “buenas intenciones”.

Jesucristo ha sido la persona  que mejor nos ha modelado una vida intencional. Al estudiar los evangelios podemos observar que de manera determinante y firme hizo que se cumplieran todas las profecías que estaban escritas sobre EL. Cuando supo que era el tiempo que debía dar su vida por los pecados de la humanidad, se lee en el evangelio de Lucas:

“Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén” Lucas 9: 51

Así sería la determinación de Jesús  para ir a Jerusalén que su rostro era la imagen misma de la Intencionalidad!!. Nada ni nadie le iba a cambiar el plan. Jesús endureció su rostro; no en el sentido de convertirse en un hombre duro o enojado, pero si en el sentido de tener el enfoque, y no lo perdió  en el momento más  difícil de su vida.

Para vivir con intencionalidad como Jesús se requiere mucho coraje, que aunque ve la dificultad adelante, marcha firmemente hacia ella. Jesús tenía esta clase de coraje.

La intencionalidad es la que te va ayudar a obtener lo que te propones. Si queremos ser trascendentes, tenemos que ser más determinados para cumplir con las metas, sueños,    proyectos o clase de vida que deseas tener.

Mi hija Daniela se propuso quitarse unos cuantos kilos de peso cuatro meses antes de que terminara el año. Se le podía ver en su rostro su determinación. No cedía a las tentaciones. Pesaba la comida. Nada la hizo desistir…y cuando llego el fin de año su logro era evidente a la vista de todos.     

Te animo a que analices tú nivel de intencionalidad al momento de revisar tus metas no logradas. Cuando lo hagas te darás cuenta de que aquellas metas que no pudiste cumplir es porque no afirmaste tu rostro para lograrlas. Te quedaste en las buenas intenciones.

¿Sera este, otro año como el anterior? ¿Sin lograr cumplir con tus metas soñadas, con aquello que deseas ver hechas realidad?  

¿Hacia dónde vas a afirmar tu rostro este año? Vamos que si se puede.

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Bendiciones, gracias por sus enseñanzas, uno de sus grandes talentos es Enseñar. Glorificado sea El Señor con su siervo amado

Los comentarios están cerrados.

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